QUÉDATE CONMIGO...
QUÉDATE, SEÑOR, CONMIGO
(Plegaria del Padre Pío para después de la comunión)
(Plegaria del Padre Pío para después de la comunión)
Has venido a visitarme,
como Padre y como Amigo.
Jesús, no me dejes solo.
¡Quédate, Señor, conmigo!
como Padre y como Amigo.
Jesús, no me dejes solo.
¡Quédate, Señor, conmigo!
Por el mundo envuelto en sombras
voy errante peregrino.
Dame tu luz y tu gracia.
¡Quédate, Señor, conmigo!
voy errante peregrino.
Dame tu luz y tu gracia.
¡Quédate, Señor, conmigo!
En este precioso instante
abrazado estoy contigo.
Que esta unión nunca me falte.
¡Quédate, Señor, conmigo!
abrazado estoy contigo.
Que esta unión nunca me falte.
¡Quédate, Señor, conmigo!
Acompáñame en la vida.
Tu presencia necesito.
Sin Ti desfallezco y caigo.
¡Quédate, Señor, conmigo!
Tu presencia necesito.
Sin Ti desfallezco y caigo.
¡Quédate, Señor, conmigo!
Declinando está la tarde.
Voy corriendo como un río
al hondo mar de la muerte.
¡Quédate, Señor, conmigo!
Voy corriendo como un río
al hondo mar de la muerte.
¡Quédate, Señor, conmigo!
En la pena y en el gozo
sé mi aliento mientras vivo,
hasta que muera en tus brazos.
¡Quédate, Señor, conmigo!
BREVE COMENTARIO:
En estos tiempos de iglesias cerradas, hay que volver a la práctica de la lectura bíblica privada guiada por el Espíritu Santo, y si abrimos un poco la mente, podemos volver a ciertas oraciones de grandes creyentes que nos han dejado para que sigamos su testimonio de fe y amor a Dios, en el prójimo, y en medio de esta praxis diaria, llamada "vida". Amén.


Comentarios
Publicar un comentario