CREDO NICENO CONSTANTINOPOLITANO
LECTURA:
CREDO NICENO CONSTANTINOPOLITANO
Creo en un solo Dios, Padre
Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra, de todo lo visible y lo
invisible.
Creo en un solo Señor, Jesucristo, Hijo único de Dios,
nacido del Padre antes de todos los siglos: Dios de Dios, Luz de Luz, Dios
verdadero de Dios verdadero, engendrado, no creado, de la misma naturaleza del
Padre, por quien todo fue hecho; que por nosotros, los hombres, y por nuestra
salvación bajó del cielo, y por obra del Espíritu Santo se encarnó de María la
Virgen, y se hizo hombre; y por nuestra causa fue crucificado en tiempos de
Poncio Pilato; padeció y fue sepultado, y resucitó al tercer día, según las
Escrituras, y subió al cielo, y está sentado a la derecha del Padre; y de nuevo
vendrá con gloria para juzgar a vivos y muertos, y su reino no tendrá fin.
Creo en el Espíritu Santo, Señor y dador de vida, que
procede del Padre y del Hijo, que recibe
una misma adoración y gloria, y dador de vida, que procede del Padre y del
Hijo, que con el Padre y el Hijo recibe una misma adoración y gloria , y que
habló con los profetas.
Creo en la Iglesia, que es una,
santa, católica y apostólica. Confieso
que hay un solo Bautismo para el perdón de los pecados. Espero la resurrección de los muertos y la
vida eterna.
Amén.
(TEXTO ADAPTADO DEL LIBRO “SIN ORACIÓN NO HAY SALVACIÓN” PUBLICADO POR “LAZOS DE AMOR MARIANO”.)
BREVE COMENTARIO:
¿Por qué recordar el Credo Niceno Constantinopolitano si tenemos el Credo sintetizado en misa? Por obvias razones, ya no todos podemos ir a misa: los niños de 0 a 12 años, salvo ciertas excepciones, mujeres embarazadas, personas maduras de 55 años para arriba, personas con alguna discapacidad que parezca peligrosa...
Por esta razón, nos estamos dedicando a recordar y rescatar oraciones católicas poderosas, si las hacemos con toda la fe del corazón, y que nos ayudan a recordar que somos Hijos de Dios, aunque el pánico y los protocolos de seguridad por el COVID-19 nos obliguen a alejarnos de nuestra amada Iglesia Católica, pero nunca a abandonarla.
¿Y los creyentes en Cristo que no somos católicos? Seguiremos recordando y rescatando preciosas porciones bíblicas para ustedes y para todos.
Saludos,
Luz Trujillo.
VIDEO:
(Imagen tomada del sitio web de Lazos de Amor Mariano)
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